TRATAMIENTO DE LA INFERTILIDAD MASCULINA

Durante mucho tiempo la infertilidad masculina fue un misterio. El día de hoy, sin embargo, un diagnóstico adecuado puede ser hecho en cerca de un ochenta por ciento de los casos, y el tratamiento es exitoso en más de la mitad de éstos. Sólo cuando la causa de la infertilidad del hombre es identificada, puede comenzar un tratamiento efectivo.

Si el diagnóstico apunta a un bajo recuento espermático (oligoespermia) o a la ausencia de producción de espermatozoides (azoospermia), una terapia de reemplazo hormonal puede estar indicada. Esta condición está presente en cerca del diez por ciento de los casos de infertilidad masculina. Cuentas anormales de esperma pueden también ser causadas por toxinas en el cuerpo, tales como drogas, alcohol, químicos o pesticidas, y pueden mejorar una vez que estas sustancias son eliminadas del cuerpo.

La función testicular anormal ocurre en cerca del 55% de los casos de infertilidad masculina. Los testículos que son dañados por enfermedades, infecciones o traumatismos pueden no responder al tratamiento, pero anormalidades que resultan por la formación de varicoceles (venas varicosas cerca de los testículos) algunas veces responden a cirugía.

La capacidad para depositar el esperma dentro de la vagina de la mujer puede también ser un problema. Esto puede ser causado por una obstrucción de los conductos de los espermatozoides a raíz de un traumatismo, cirugía o malformación genética. En estas instancias –las cuales suceden en el diez por ciento de los casos de infertilidad masculina, el esperma puede ser aspirado a partir del epidídimo.

Una intervención llamada PESA, permite obtener espermatozoides para su uso en fertilización in vitro. El esperma aspirado es inyectado directamente dentro de cada óvulo durante el proceso llamado Inyección Intra-Citoplasmica ICSI.

Un espermatozoide se inyecta directamente dentro del ovulo usando la técnica de ICSI.

Los avances en tecnología de reproducción asistida (ART) también han echado abajo muchas de las barreras de la infertilidad masculina. Procedimientos tales como fertilización in vitro (IVF) permite que los óvulos y los espermatozoides sean colectados y procesados en orden de maximizar las oportunidades de embarazo. Los embriones sobrantes pueden ser crío preservados (congelados), permitiendo múltiples intentos para alcanzar el embarazo a partir de una cuenta mínima de concentración espermática. Para factor masculino severo, la inyección intracitoplasmática de espermatozoides es utilizada. Esto consiste en la captura y la inyección de un espermatozoide único directamente dentro del óvulo de la mujer.

El diagnóstico y tratamiento de la infertilidad demanda una profunda y pausada investigación conducida por un especialista en este campo. Una atención meticulosa a los detalles es crucial para lidiar con estos complejos problemas.